Anònim ha dit...
Criteri: te remito esta noticia por su interés:
MADRID- No es la primera, pero quizá sí la más completa exposición que se haya realizado de una revista que fue emblema de las generaciones de la segunda mitad del siglo XX. Hablar de «La Codorniz» (1941-1978) son palabras mayores. No fue una revista cualquiera. La fundó Miguel Mihura, representante del humor de la «otra generación del 27» junto a Herreros, Neville, Jardiel Poncela y Fernández Flórez. Tuvo en sus filas al grupo de humoristas gráficos más importante de España, germen de todos los que han trabajado y trabajan distribuidos por las principales cabeceras nacionales. El Museo de la Ciudad acoge una muestra excepcional como homenaje por el 70 aniversario de su nacimiento y 30 del fallecimiento de Álvaro de Laiglesia, su director durante treinta y tres años. Un hito en la historia del periodismo español.
La exposición, cuyo comisario es Felipe Hernández Cava, ilustrador de LA RAZÓN, rinde tributo a sus principales dibujantes, figuras fundamentales del humorismo español de los siglos XX y XXI, a través de más de 300 dibujos originales. «Son obras de 3Ozores3, Abelenda, Chumy Chúmez, Forges, Gila, Goñi, Herreros, Cebrián, Madrigal, Máximo, Mena, Mihura, Mingote, OPS, Pablo, Sir Cámara, Summers, Sun, Tono… entre otros muchos», señala Hernández Cava, orgulloso del material conseguido. Y homenajea especialmente a Enrique Herreros, clave para entender la grandeza de la publicación. Hernández Cava es el comisario de esta ambiciosa muestra.
-¿Cómo surge la idea de montarla?
-Son varias las razones. Se acercaba el 70º aniversario y pensé en homenajear a la publicación y, sobre todo, a Enrique Herreros, la figura clave que explica toda su evolución. Su espíritu, que comenzara a finales de los cuarenta, fue fundamental para las generaciones posteriores. Él, que bebía de Goya y Solana, fijó una línea española y cervantina. De paso, quería recordar la muerte de Álvaro de Laiglesia, una figura muy popular en su día y que ha quedado arrinconada. También a gente como Fernando Perdiguero –Menda–, que, viniendo de la Guerra Civil, hizo una transición modélica en una redacción en la que había dibujantes de todas las tendencias políticas.
-¿Ha sido difícil reunir el material?
-Dificilísimo. Un año de trabajo intenso. El problema es que no hay archivo, entonces no se daba valor a los originales y los tiraban. He tenido que acudir a coleccionistas privados, a hijos de dibujantes, repetir visitas hasta reunir 600 originales que al final he dejado en 360. Ha sido muy laborioso. Cuando venían de la imprenta los metían en un saco y el primero que pasaba se los llevaba. Algo impensable ahora.
-¿La censura agudiza la imaginación?
-Ésa es una teoría que se cita a menudo. Yo pienso que los regímenes totalitarios no fomentan la imaginación. En libertad hubiese sido más o menos igual la trayectoria. Los encontronazos eran más bien de tipo moral. Otras veces, la censura se estrellaba con criterios absurdos. El censor creía ver cosas que iban más lejos de la intención. Mihura era surrealista, Álvaro de Laiglesia, costumbrista y social. Fue en los años 70 cuando comienza a entrar en política con la Transición.
9.12.11
Criteri: Te remito la parte que faltaba de la entrevista:
Anònim ha dit...